01 julio 2006

¡Atrapados en el volcán!

Una expedición del equipo de Al filo de lo imposible pretendía atravesar Groenlandia a bordo de una especie de catamarán impulsado por una cometa. En aquellos días Marca sacó un titular gigante que decía: ¡Atrapados en Groenlandia! Uno esperaba el relato angustioso de una tragedia, la historia de unos expedicionarios atascados en el hielo, sorteando a quién comerse. Al final, el lector pasaba las páginas con ansia y descubría que, por culpa del mal tiempo, los expedicionarios aún no habían podido salir del hotel. Pues nosotros igual: estamos en la recepción de un hostal de Olot (Girona), esperando a que escampe, después de una jornada caminando por los volcanes -apagados pero no muertos- de esta zona.

Toda la gente del pueblo con la que hemos hablado a lo largo del día se quejaba de que llevaba un par de meses sin llover. Tremenda sequía. Mustias campiñas. Bosques acartonados. Esta tarde han llegado desde el Pirineo unos nubarrones que parecían rellenos de petróleo y ha reventado una tormenta muy teatral, bum barrabúm chispún. Pero la gente sigue quejándose. "Esta lluvia sólo sirve para molestar", dice el señor que atiende la recepción, "la tierra ni se cala y la gente se fastidia". Entran dos señoras catalano-andaluzas: "¡Qué cuatro gotas cochinas!".

Por la mañana hemos paseado con un biólogo llamado Jordi por el volcán de Montolivet, en pleno casco de Olot, desde el que se se abre una panorámica de la comarca volcánica de la Garrotxa. Jordi nos ha explicado la historia geológica del paisaje, un asunto muy interesante de erupciones, coladas de lava, ríos que se atascan y buscan nuevos caminos, 18 lagos que aparecen y desaparecen a lo largo de miles de años. Estos volcanes (unos 40) son los más jóvenes de la Península Ibérica y los que mejor se conservan. Uno de ellos, el Croscat, nació hace 11.500 años (un chaval, en términos geológicos). Y según Jordi, la zona está dormida pero no muerta, así que de aquí a dos o cuatro mil años habrá nuevas erupciones. Quizá para celebrar el primer triunfo de España en el Mundial.

POr la tarde hemos caminado por el Croscat, el volcán más vistoso porque está abierto como un queso: las extracciones mineras lo destriparon hasta hace unos 30 años, cuando la gente de la comarca protestó y se decidió proteger el volcán antes de que se lo comieran entero. Ahora es un espectáculo, un volcán abierto en canal, con todos los estratos y las capas negras, ocres o rojas que muestran su biografía (todas las erupciones que sufrió, más o menos violentas, expulsando materia más o menos triturada, basalto negro, hierro oxidado, carbonatos...). Como no podemos colgar fotos del volcán (este ordenador es de cuando la última erupción), el que quiera verlo deberá buscar Croscat en google. También lamentamos especialmente no poder colgar las fotos de los picotazos que sufrió Francis (estas no las veréis en google).

Ya parece que escampa. Francis lee a Rafael Azcona. A ver si salimos hacia Ripoll y Ribas de Fesser. El señor de la recepción bufa: "Buh, no ha llovido nada".

3 comentarios:

mi-tacua-uy dijo...

Mal sitio elegiste para estar atrapado, por lo que pude ver en google. No hay caso, a éste paso voy a tener que recorrer España entera. ¡Ah! Conduce con cuidado, ayer casi me pasa una Vespa -bastante más viejita que la tuya- por encima.

Dr. Livingstone dijo...

Hola Ander, mientras deambulo por las frias pero apasionantes tierras de Alaska, te mando un saludo y no me pierdo ninguna de tus etapas en Vespana. Este ordenador yanki casi funciona a pilas asi que ni acentos ni egnes.

Iosu

Erri-Berri dijo...

La Garrotxa tiene más peligro que una caja de bombas. Pero qué bonito es.